miércoles, 1 de enero de 2014

LA DEMOCRACIA CRISTIANA CHILENA, UNA VISIÓN CRÍTICA.



LA DEMOCRACIA CRISTIANA CHILENA, UNA VISIÓN CRÍTICA.

1.- El problema central de la Democracia Cristiana Chilena no es recuperar un supuesto CAMINO PROPIO que en democracia nunca ha existido, porque siempre se hace necesario llegar a ciertos acuerdos con todos los sectores civiles, con unos más que otros: estamos en una democracia pluralista. Formar alianzas permanentes que son meras máquinas electorales o de poder es lo problemático, porque se sacrifica lo esencial de las identidades y esto ha resultado ser fatal para mantener los ideales y generar  la “energía histórica propia” para motivarse en la acción política. Miles de han alejado de la DC porque sienten que se ha perdido esta “mística”, que es más emocional que racional.  La gente necesita señales claras para identificarse con un “NOSOTROS” frente a los “OTROS”. Para explicar porque se hace necesario negociar con algunos sectores, no se puede esperar que la gente esté “preparada” para entender porque  ahora es “bueno negociar” con los comunistas o empresarios u homosexuales, etc. No se ha creado una cultura cívica con valores como la tolerancia y lo que es tolerar, sus límites, etc. que asuma la post-modernidad, que está lejos, muy lejos de los pasados años 60. Se llenan las paredes con mensajes básicos, para gente básica, que se supone casi idiota, etc. Esto se ha empeorado con la invasión de los medios audiovisuales, internet, etc. que fomentan un consumismo y un estilo de vida superficial, hedonista y amoral. Las bases de todos los partidos están bajo esta influencia anti-comunitaria, individualista y funcional al neo-liberalismo y al mercado global. Muchos  DC  de base no tienen “respuesta” a esta situación, viven el “momento político”. Hace tiempo que se perdió en la conciencia de miles de personas la “razón de ser de la democracia cristiana”, muchos viven del pasado.
2.- Perder la identidad por un supuesto pragmatismo funcional al neo-liberalismo ha sido la liquidación o banalización del humanismo cristiano en todo Occidente.  Culturalmente no se construye nada efectivo a nivel público para orientar a las bases en una situación post-moderna que está lejos de la guerra fría. Un anti-marxismo cercano a los odios de la derecha hoy es anacrónico. Actualmente  el ciudadano común no piensa la política como en el pasado siglo XX. Se quieren resultados concretos en la gestión política. Lo utópico como se entendió en los pasados años 60,  hoy no motiva para un compromiso social y político. No es solamente el consumismo, es fundamentalmente el fracaso de proyectos excluyentes que generaron conflictos extremos y violencia, dictaduras, opresiones diversas, etc. lo que supo fin a esos tiempos que algunos “mitifican” inútilmente. Actualmente se usa la ideología para falsificar la historia y las reales diferencias con otros sectores. Esto es clave, cuando se habla contra la derecha económica, por ejemplo, y el neo-liberalismo imperante ha destruido los ideales que hace tiempo se han dejado de seguir. Son todos neo-liberales: izquierda, centro y por supuesto la derecha. Los mismos movimientos anti-sistema, anarquistas, etc. no tienen en estos momentos una praxis efectiva para pasar de la agitación a un proceso político constructivo. Algunos viven una crisis ideológica terminal no reconocida. La agitación callejera no construye por sí misma una nueva sociedad, hay que sentarse a negociar, crear, respetar las diferencias, superar la violencia, etc.
3.-La Democracia Cristiana fue una corriente progresista con claras diferencias con los sectores conservadores de la derecha. Hoy está estancada en su puesta al día. Los DC que se sienten más liberales, son eso: liberales post-racionalistas; pero no se ha dado una renovación desde lo propio o no se promueve masivamente lo que se está produciendo ideológicamente en el campo actual del humanismo cristiano, comunitarismo, etc. Las bases DC han perdido una identidad que dejó de ser práctica hace tiempo.  Lo que dice Maritain de la tolerancia, pluralismo, diálogo, democracia, sociedad comunitaria, etc. permite una reflexión con importantes diferencias con el liberalismo ideológico, y en consecuencia un diseño ético-social-político práctico con otras notas que suponen una mayor profundidad y detalles filosóficamente más coherentes que hizo de este filósofo un Maestro de nuestro tiempo. Esto no se está dando en la DC chilena actual. Por lo menos en forma masiva.
4.- Necesitamos una “relectura crítica” del humanismo cristiano en un contexto post-moderno. No un mero conservantismo doctrinal. La DC necesita nuevos liderazgos políticos concretos y retomar un pensamiento crítico ético-social progresista incluso revolucionario. La revolución personalista está pendiente como proyecto cultural. Los “católicos DC”, un sector importante, pero no el único más importante, tienen que atreverse a hacer una “teología social” alternativa a las visiones clerical-fundamentalistas que se han fortalecido en algunos sectores de la Iglesia. No queda tiempo para esperar que el clero vuelva a ser mayoritariamente “renovador”, la comodidad y mediocridad pastoral de no pocos agentes eclesiásticos  es lo que más llama la atención en estos últimos años. Un humanismo cristiano puesto al día debiera marcar una diferencia con el conservantismo católico,  en los temas valóricos, por ejemplo. El tratamiento de todo lo valórico debe fundarse siempre  en el respeto a la libertad personal. Esto tiene consecuencias a veces radicales, pero hay que ser consecuentes con este aspecto ético, propio del cristianismo no traicionado. Cada persona tiene que decidir en conciencia sobre los temas valóricos, no un grupo religioso de poder. En esto hay que diferenciarse claramente de la derecha católica autoritaria y elitista.
5.- El tema no es renegar de la unidad con otros sectores, es que tipo de UNIDAD sin sacrificar la IDENTIDAD es la que se necesita hoy. El dicho popular que dice: “ni muy adentro que te quemes ni muy afuera que te enfríes” se puede aplicar como criterio a lo que le está pasando al PDC chileno. Se dijo: la democracia cristiana pierde con la derecha, pero al final, también está perdiendo con la izquierda, por una UNIDAD mal diseñada y meramente pragmática, por sobre valores universales e identitarios que nunca deben faltar. Es razonable pensar que con líderes carismáticos DC realmente representativos, con una activa “democracia de las bases” y una cultura humanista cristiana con mucha vitalidad, es posible mantener una relación con mutuo respeto, tolerancia y dignidad con quienes sea necesario. Hoy esto no se da REALMENTE, miles lo sienten así. Grupos pequeños de poder de los partidos se “ríen” de las diferencias señaladas, pero son los nuevos CÍNICOS de la política, los pragmáticos, lo anti-utópicos, etc. lo pasan muy bien con el “negocio de la política”, pero son eso: grupos de poder, LOS NUEVOS PRINCIPES. Son rechazados por las bases. Tienen que irse de alguna manera. En este momento la DC chilena es un partido que está clavado en el “trasero y defecadero” de la izquierda bachelitista y ellos-los grupos de poder- lo siguen pasando muy bien, no reconocen que están destruyendo el partido de Frei Montalva.

Mario Andrés Díaz Molina: Profesor de Religión y Filosofía. Licenciado en Educación. Egresado de la Universidad Católica del Maule.

viernes, 27 de diciembre de 2013

LA INSPECTORA LAVINIA QUIROZ MARTÍNEZ Y LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN.



LA INSPECTORA  LAVINIA  QUIROZ  MARTÍNEZ  Y  LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN.


1.- Cuando llegué a ejercer como profesor de Religión y Filosofía  al Liceo Manuel Montt de San Javier, hace unos meses, me llamó la atención la figura señorial, aunque pequeña, y sobre todo,  la voz  imponente, pero a la vez femenina de una inspectora de pasillo: Lavinia Quiroz Martínez. Parecía una jubilada de carabineros o de las  fuerzas armadas. (jajajaja). Pude compartir con ella momentos preciosos de confianza y sobre todo sentí su apoyo en mi trabajo docente. Al querer destacarla en este comentario lo hago por su mismo valor personal, esto significa que no la comparo con otro inspector o inspectora. Un valor auténtico no necesita denigrar a nadie. Hay muchas formas de ser un buen inspector en un colegio. Una buena fama no reposa sus pies sobre el “cadáver moral” de un colega. Lavinia es por sí misma su propia carta de recomendación.
2.-  La disciplina es parte de una formación integral. Los valores obviamente no se aprenden en forma exclusiva en el hogar o en el aula, etc.  Están presentes o ausentes en toda la comunidad escolar. Específicamente se aprecian en los pasillos y patios donde la autoridad de un inspector es fundamental. El manejo de un curso está insertado en todo el contexto de una escuela o liceo. La coordinación profesor-inspector es cada vez más necesaria. Hay dos razones a lo menos: a) las reglas internas se han diseñado para facilitar el hecho educativo y esto debe ser entendido con claridad y asumido por toda la comunidad educativa. No basta dar a conocer las normas, hay que hacerlas cumplir y para esto se necesita un control y sanciones específicas de parte del docente,  inspector y Dirección. b) la función disciplinaria de un inspector tiene que ser efectiva para complementar el trabajo docente. Tal vez se necesitan más inspectores especializados para “controles definidos”: por ejemplo, quitar los celulares, guardarlos, llamar a los apoderados para entregar los celulares de alumnos(as) sancionados, etc. Lo digo  en general, pensando más allá de los espacios educativos formales que conozco. La inspectora Lavinia, cumple sus funciones de una  manera notable. Su labor es reconocida por sus iguales y por los alumnos(as) más maduros y lúcidos. En general, por toda la comunidad escolar.
3.- El inspector es un “educador valórico” que no está en el aula, pero opera muy cerca de esta. Insisto, se necesita un trabajo básicamente concordante y  afín. En esta situación, Lavinia inspira respeto, los educandos saben que ella tiene razón, pero muy pocos lo dicen, pero de alguna manera lo expresan. Es una isla en medio de la crisis de autoridad que afecta a las nuevas generaciones que llegan a las aulas del Liceo Manuel Montt. No son pocos los estudiantes que no logran incorporar en su ethos el respeto sincero a la autoridad de un profesor o inspector. Más bien han instalado en el colegio la crisis de autoridad de sus propios hogares y sociedad civil. Pero, personas como Lavinia, demuestran que es posible orientar a las nuevas generaciones con reglas claras asumidas en todas sus posibilidades.
4.- Las medidas técnicas en el área de la educación que proponen los programas de gobierno hoy en pugna, parecen acertadas desde los respectivos criterios que aplican.  Pero, hay un vacío que es propio de estos tiempos post-modernos: el desprecio de lo valórico, en sentido real. Una educación diseñada desde las matemáticas como el núcleo supremo del pensamiento sistemático no tiene la misma amplitud que un proyecto educacional que se piensa desde un “pensamiento de totalidad”. La filosofía de la educación en democracia, por ejemplo, supera la parcialidad matemática. Lo que está en crisis es esta “ilustración pragmático-racionalista” que tuvo su suma gloria en la mayor parte del siglo pasado y hoy fomenta ideologías de la apariencia, por no decir de la mentira ideológica: ejemplo, aparentar que se está construyendo otro modelo radicalmente  diferente al neo-liberalismo global vigente y con insidia o negligencia no se fomenta una cultura alternativa al consumismo individualista, etc.  Los discursos políticos neo-liberales y del socialismo mercantilista actual, segregan esta “peste” de las post-utopías que flotan en el consumismo individualista de hoy: la cantidad sobre la cualidad, el tener sobre el ser, etc. Todas las reformas que se proponen en educación, serán profundas y todo, porque introducen mecanismos nuevos, pero la “levadura” que “fermenta la masa es la misma”, es más de lo mismo. Lo seguro es que se producirá una repartición de puestos burocráticos de control, intentando siempre favorecer a personas de la misma ideología, cercanía, etc. Bachelet, por ejemplo, no prefigura un proyecto de sociedad solidaria realmente y efectivamente alternativo al sistema imperante. Es simplemente, una “simpática administradora” que podrá negociar algunas “holguras” para los menos favorecidos del sistema, algunos le dicen “reformas profundas”, pero la clase dominante en Chile no dejará de funcionar macro-económicamente. Hoy más que nunca reforma significa “camuflaje”. Se necesitan cambios radicales, realmente revolucionarios. ¿No son posibles hoy? Entonces, no hay que inflar tanto “el vientre de la bestia” porque reventará y esta vez no se trata de una demagogia más en medio del mercado electoral.
5.- En este macro-marco la figura de Lavinia, parece desaparecer o ¿qué tiene que ver? No es así. Ella representa un valor auténtico que tenemos ahora mismo, no es una promesa política discursiva. Es un factor concreto que hoy mismo está presente en forma activa,  como recurso humano para hacer posible un cambio educativo real. Necesitamos rescatar lo valioso que aporta esta mujer a simple vista pequeña, pero valóricamente grande. Tiene autoridad y valor para ser ella misma. Tal vez, en un contexto donde tiene que interactuar con alumnos(as) bastante “atrevidos, groseros e irrespetuosos” porque están heridos de alguna manera en sus “frágiles almas”, su voz se hace más gruesa y severa, pero, los alumnos y alumnas que han logrado conocer algo de su corazón, saben que es una mujer sensible y una buena madre y sus consejos son sabios y precisos. Un abrazo estimada inspectora Lavinia, nunca olvidaré que usted me recibió con respeto e hizo que me sintiera un profesor con dignidad. ¡MUCHAS GRACIAS!

Mario Andrés Díaz Molina: Profesor de Religión y Filosofía. Licenciado en Educación. Egresado de la Universidad Católica del Maule.

OTRO MANIFIESTO



EN LA ANTIGÜEDAD O EDAD MEDIA ESTO CASI ERA IMPOSIBLE:
1.- SÍ SOMOS CATÓLICOS EN LO ESENCIAL,  ESTAMOS UNIDOS EN LO QUE ES ESENCIAL O NECESARIO PARA SER CONSECUENTES CON NUESTRA IDENTIDAD CATÓLICA;
2.- PERO, TAMBIÉN EXISTE LO PERSONAL  Y  LO OPINABLE  EN TEMAS ÉTICOS, SOCIALES, CULTURALES,  INCLUSO RELIGIOSOS Y POR SUPUESTO EN LO POLÍTICO; EN ESTO HAY LIBERTAD, TOLERANCIA Y RESPETO A LA DIVERSIDAD SIN PERDER LO ESENCIAL CATÓLICO.
3.- PARA ENTENDER, ESTA VISIÓN DESDE EL PLURALISMO, HAY QUE SER MADURO Y SEGURO DE SÍ MISMO: EL FANÁTICO RELIGIOSO O POLÍTICO EN REALIDAD NO ESTÁ SEGURO DE SUS OPINIONES O CREENCIAS, NECESITA IMPONERLA A LOS DEMÁS.
4.- PODEMOS CONCORDAR  EN MUCHAS COSAS, PERO TAMBIÉN DISCREPAR  EN NO POCOS CASOS Y  ES SANO Y DESEABLE SÍ SOMOS DE CONCIENCIA DEMOCRÁTICA.
5.- OPINO A CONCIENCIA Y NO CREO TENER ALGÚN TIPO DE DERECHO PARA INTENTAR  IMPONER MIS OPINIONES A LOS DEMÁS; PERO CON ESTE MISMO CRITERIO, PIDO TOLERANCIA, AMPLITUD DE JUICIO A LOS DEMÁS Y CONSIDERO QUE LA INTOLERANCIA EN TODAS SUS FORMAS ES UN ANTI-VALOR QUE DAÑA LA CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA.
6.- TENER IDENTIDAD NO ES INTOLERANCIA; ANULAR LO NECESARIAMENTE PROPIO POR INTERESES POLÍTICOS O ECONÓMICOS ES DEGRADANTE  Y REFLEJA UNA SUMA DECADENCIA MORAL.
7.- DIALOGAR PARA COEXISTIR EN DEMOCRACIA Y DIVERSIDAD  ES LO ÉTICO EN SENTIDO CIVIL Y CRISTIANO.

domingo, 20 de octubre de 2013

DESVALORIZACIÓN Y BANALIZACIÓN DE LAS CLASES DE RELIGIÓN EN LA EDUCACIÓN MUNICIPAL.



DESVALORIZACIÓN Y BANALIZACIÓN DE LAS CLASES  DE RELIGIÓN EN LA EDUCACIÓN MUNICIPAL.
1.- La asignatura de religión católica no es la Religión Católica, es una limitada posibilidad de tratar algunos aspectos de esta concepción religiosa. No tiene como objetivo imponer a nadie lo que no se acepta voluntariamente. La conversión es un don y una decisión que supone el libre ejercicio de la voluntad. Esta asignatura se supone asumida por la ley, por  la libertad de cultos o de conciencia. La clase de religión no lleva nota como las otras asignaturas. El  Artículo 8° del decreto 924 (1984) que reglamenta las clases de religión dice: “Las clases de Religión tendrán una evaluación expresada en conceptos. Esta información se dará a los padres o apoderados, junto con la evaluación de rendimiento de las demás disciplinas del Plan de Estudio correspondiente. La evaluación de Religión no incidirá en la promoción del educando” ¿Cuál es el argumento de fondo de este decreto? ¿Cuál  sería la argumentación para cuestionarlo?
2.- Primero, de las notas obtenidas por los alumnos(as) en las clases de religión se saca un promedio que se suma a otra asignatura: Filosofía, Historia o Lenguaje. ¿Por qué? La ley dice que no debe incidir en la promoción del educando. Segundo, los padres y apoderados que valoran la formación espiritual y ética de la fe católica, tienen el derecho de pedir estas clases para sus hijos y en la medida que son creyentes sinceros, acompañarlos, sobre todo, con el testimonio religioso. Tercero, hay sectores políticos y sectarios, que siempre han intentado sacar de los colegios públicos, las clases de religión y los que son de esta tendencia y tienen injerencia en el medio educacional, hacen lo posible por banalizar esta formación valórica espiritual. Esto llega a los educandos, y fomenta entre ellos,  el desprecio por este ramo. Esto se agrega a la crisis religiosa propia de la adolescencia y juventud, situación relativamente normal. El laicismo excluyente nutre el espíritu de no pocos docentes.
3.- La clase de religión debiera llevar nota, porque es parte de una formación valórica y humanística. No sé está evaluando una religión o la conciencia de un ser humano. Se trata de una clase planificada dentro de un contexto educativo que forma en valores universales y aporta criterios para vivir en la diversidad cultural y espiritual de la sociedad pluralista actual.   El alumno no-creyente, simplemente, debe recibir una formación valórica que no sea religiosa, pero fundada en la tolerancia y respeto a la diversidad. El catolicismo actual, ha desarrollado una doctrina muy clara sobre el diálogo en las áreas religiosa, civil y cultural, etc. Estamos lejos de las guerras de religión y otras formas de fanatismo religioso. Hoy se afirma que la tolerancia es un valor esencial del catolicismo y del mismo Evangelio. Esta doctrina debiera ser enseñada con un especial acento en los llamados colegios laicos. El programa oficial de religión católica de la Iglesia Chilena se está quedando en el tiempo. Parece acertado pedir que se diseñe un programa de religión católica para colegios públicos, centrado en el diálogo ecuménico, interreligioso, en el tema de la no-creencia y sobre todo, en la coexistencia con la diversidad socio-cultural. En esta problemática, los sectores más conservadores de la Iglesia tienen derecho a vivir su conservadurismo y morir por sus ideales; pero no es ético que impongan sus ideas  a otros sectores de creyentes que han desarrollado otra visión sobre temas opinables y vivenciales y que son fieles a la fe, dentro de la libertad de los hijos de Dios.
4.- Al intentar adaptar los objetivos y contenidos del Programa de religión católica a los requerimientos de un establecimiento escolar público o municipal, no pocas veces quedan reducidos a una clase de orientación o algo parecido, perdiendo la clase de religión su dignidad y sentido. Una clase de orientación tiene su valor y objetivo, pero es otra asignatura de la formación escolar con claras diferencias, sin negar los puntos de encuentro. Se impone una clase que no es de religión, pero en el programa se registra como tal.  Esto es un acto de intolerancia y sobre todo es una mentira frente a la sociedad e Iglesia, pues según la ley se tiene que tener un certificado de idoneidad para hacer clases de religión y lo que en realidad se realiza es una “clase modificada” que satisface a las presiones laicistas hostiles a la religión católica. 
5.- Hay un proyecto de Ley que apunta a “sustituir las clases de religión desde 7° básico hasta 4° medio, por un nuevo subsector denominado “Formación Personal” que contribuya a una formación más íntegra a la juventud en Chile. Los niveles escogidos son los que en un futuro conformarán la enseñanza media según la Ley General de Educación”. Según este proyecto las  clases de religión no han cumplido sus objetivos en forma general en la formación de los adolescentes;  tampoco han dado cumplimiento a cabalidad al Art. 4° del Decreto 924/83 del Ministerio de Educación Pública, etc.” ¿cuál será el destino de esta iniciativa? ¿Hay otras propuestas?
6.- ¿Qué propuestas sobre educación religiosa y valórica están trabajando en estos momentos los educadores católicos formales chilenos? La desvalorización y  banalización de las clases de religión es una experiencia muy desalentadora que tiene un profesor de religión católica recién llegado a un colegio municipal. Hay un claro desprecio por este ramo entre muchos docentes y educandos y, no faltan grupos políticos de izquierda y anti-católicos que presionan para denigrar las clases de religión. El respeto a la diversidad no se fundamenta en la “castración” sino en el respeto a las identidades. La libertad de educación en Chile supone profundizar el derecho a recibir en la educación pública una formación valórica según la religión propia, fomentando la tolerancia y sobre todo, el diálogo como una forma de vida democrática del ciudadano común, que no puede quedar reducido a ser un mero consumidor de bienes materiales, porque es un ser cultural y espiritual, a pesar de toda la propaganda consumista y materialista del neo-liberalismo imperante.
Mario Andrés Díaz Molina: Profesor de Religión y Filosofía. Licenciado en Educación. Egresado de la Universidad Católica del Maule.